Nuestra historia
Una carnicería de barrio que sigue creyendo en el trato de siempre: seleccionar bien, cortar con cuidado y conocer a quien compra.
Desde el barrio, para el barrio
De un mostrador pequeño a la carnicería de confianza de la colonia
El Filete de Oro nació como un negocio familiar con un solo mostrador y la idea de vender carne como debe venderse: fresca, bien cortada y explicada con paciencia a quien pregunta.
Con los años, el local creció, pero la manera de trabajar no cambió: seguimos recibiendo el producto a diario, seguimos cortando frente al cliente y seguimos abriendo la puerta a quien solo quiere preguntar qué corte le conviene para su receta.
Hoy somos el punto de referencia para quienes buscan carne de calidad en Guadalajara, sin dejar de ser la carnicería de siempre.
Cómo trabajamos
De la selección a tu mesa, en tres pasos
Selección diaria
Elegimos el producto cada mañana, revisando frescura, color y procedencia antes de ponerlo en el mostrador.
Corte al momento
Cortamos frente a ti, con el grosor y la presentación que tu platillo necesita, sin dejarlo preparado de antemano.
Entrega y consejo
Te explicamos tiempos de cocción o marinado si lo necesitas, y empacamos listo para refrigerar o congelar.
Lo que nos importa
Tres cosas que no negociamos
Calidad constante
El mismo estándar de selección todos los días, no solo cuando hay más clientes mirando.
Trato cercano
Conocemos a nuestros clientes por nombre y recordamos cómo les gusta su corte.
Honestidad en el mostrador
Te decimos qué corte conviene según tu receta y tu presupuesto, no solo el más caro.
Nuestro local